Tips, Consejos y Guías Para el Bienestar

El tabaco alivia los calambres, calma el sistema nervioso aportando energía y asegurando la relajación.

A nivel psíquico, el Tabacum es adecuado para personas que tienen pensamientos oscuros, tienden a dar la vuelta siempre a los mismos problemas y los consideran insuperables e irresolubles: los miedos desaparecen y la visión distorsionada del mundo se vuelve clara y clara nuevamente.

El tipo Tabacum tiene una tez pálida y transparente y muchas pecas. A menudo sufre de dolores de cabeza agudos , que lo obligan a la calma absoluta.

En estas situaciones, se deleita con miedos y problemas personales que tienden a parecer insuperables e irresolubles.

Acción terapéutica

II tabacum realiza una acción normalizadora sobre el sistema nervioso central y vegetativo.

Además, tiene un efecto antiespasmódico sobre el tracto gastrointestinal y puede ayudar a aliviar los trastornos respiratorios y cardíacos de origen nervioso Por último, es un remedio indicado en caso de mareo y para aliviar las náuseas durante el embarazo.

Principales campos de aplicación

Los tipos de Tabacum se caracterizan por episodios frecuentes de vértigo, a menudo acompañados de náuseas, resfriado y sudores repentinos.

También son típicas las disfunciones vegetativas, como palpitaciones, zumbidos en los oídos, alteraciones visuales y migrañas. El remedio ayuda a aliviar los problemas causados ​​por el estrechamiento de las arterias coronarias.

Es fundamental dejar de fumar. Tabacum es particularmente eficaz en caso de náuseas y vómitos debido al mareo por movimiento y alivia el hipo persistente.

Por último, es un excelente remedio para aclarar las pecas en caso de que sean muy numerosas.

Preparación del remedio El remedio homeopático se obtiene extrayendo la tintura madre de las hojas frescas de tabaco cubano.

Las hojas se cosechan antes de la floración y se secan.

Principales dolencias

  • Tendencia a retirarse
  • Miedo fuerte
  • Tendencia a moler en un problema
  • Inseguridad
  • Mareos intensos acompañados de palidez.
  • Silbar en el oído
  • Alteraciones visuales
  • Dolores de cabeza agudos, especialmente por la mañana y al mediodía.
  • Migrañas con sensibilidad a la luz y al ruido.
  • Náuseas frecuentes
  • Vómitos violentos, acompañados de sudores fríos.
  • Disentería o estreñimiento acompañado de cólicos intestinales y calambres abdominales
  • Hipo
  • Abundante salivación
  • Dolores cardíacos esporádicos
  • Palpitaciones y pulso rápido
  • Dificultades respiratorias con sensación de «falta de aire»
  • Trastornos circulatorios en las extremidades.
  • Piel pálida y mal perfundida
  • Manchas de pigmento y pecas
  • Piel seca, con tendencia a arrugarse

 

El tabaco como cura homeopática …

Bienestar natural

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